Diario de un sexagenario

Día 18: jueves 2 de abril 2020

Aquí todo dios lleva a estas alturas un diario, así que no voy a aburrir a nadie más. Lo dejo. Mejor escribo una novela, que es más divertido.

Os dejo con una de mis canciones preferidas de Metallica, esa que dice nada más importa.

Día 17: miércoles 1 de abril 2020

Quizás debería haber escrito en el título que hoy es miérdoles, pero he leído por ahí que estos días tenemos que comunicar en positivo. Bueno, pues vale, miércoles, con acento en la c.

Acabo de actualizar las estadísticas del COVID-19 por CCAA. Cada día tengo la esperanza de que la tasa de mortalidad – fallecidos por cada 100.000 habitantes – de Castilla-la Mancha disminuya, pero no hay manera. Cuando esto acabe me tomaré algo de tiempo para analizar las causas por las que tenemos un ratio de mortalidad que cada vez se acerca más a Madrid, siendo una región con tan poca densidad de población, pero ¡manda güevos!

Recordaréis que estos días atrás estuve despotricando de capullos, flores y cabrones con pintas. Bueno, pues ayer me desayuné con unos que no sé muy bien cómo calificar, pero que desde luego dejan en mal lugar el concepto general de estupidez, sumado a la ética de una hiena jurando que es vegana.

Piden nada menos que la dimisión del gobierno actual y la formación de un gobierno tecnocrático y reducido de concentración, y todo para poner en marcha un plan que se compone de cosas que ya están, cosas que mejor que no estén, y cosas que simplemente solo existen en sus ensoñaciones. Por resumirlo, supongo que recordaréis que califiqué la actitud del PP como comparable a la de los pasajeros del avión averiado que le dan collejas al piloto mientras intenta aterrizar de emergencia. Bueno, pues estas flores le están dando con un mazo en la cabeza mientras la mascota intenta apropiarse de los mandos.

He leído que se califica la propuesta de llamada al golpe de estado. Yo no lo creo, de momento. Por ahora, me suena más bien a un intento de conseguir visibilidad y fomentar una polémica gratuita en el peor momento. No dan para más, pero son peligrosos, tampoco los menospreciemos.

Por último, para quienes gusten de los informes más serios que los que lee el Abascal’ Circus, os recomiendo este informe (en inglés de momento) del Imperial College, que ha calculado el número de muertos a corto plazo que nos hemos ahorrado con el cerrojazo último: unos 16.000 en dos semanas.


Hoy, para pasar el día, os recomiendo hacer una visita a estos pirados que versionan clásicos del rock sin vergüenza alguna:


Día 16: martes 31 de marzo.

Ayer me quedé a gusto citando a capullos que mandan, hoy voy a meterme un poco con los machos cabríos adultos de gran tamaño, vulgarmente conocidos como cabrones con pintas, que no solo mandan, sino que quieren salir de esta mandando mucho más. Advierto de antemano que no están todos los que son, ni mucho menos, son solo algunos ejemplos.

En todos los países y todos los tiempos ha existido alguien que ha tenido la tentación, y ha pecado gozosamente. El primero que me viene a la mente es Gaius Iulius Caesar, que tras derrotar a sus adversarios romanos y extranjeros, y aprovechando que el Tíber pasa por Roma, decidió que era el momento de hacerse nombrar nada menos que: cónsul por diez años, prefecto de las costumbres, jefe supremo del ejército, pontífice máximo, dictador perpetuo y emperador con derecho de transmisión hereditaria. Casi nada.

Bueno, pues gente con esta vocación no falta.

Ahí tenemos al mejor – en el sentido de hábil, no de bondad – de todos ellos: Vladímir Vladimirovich Putin. No necesitó en realidad esperar hasta la pandemia para iniciar una reforma constitucional que le permitiese seguir de presidente hasta 2036, cuando tendrá 84 años, pero ha aprovechado las circunstancias para imponer un control tecnológico de desplazamientos y una bonita censura.

Otro que tal baila es Viktor Orbán, primer ministro húngaro. Si antes ya había aplicado cambios institucionales hasta el punto de definir la categoría de Estado Iliberal, para mantener todo el poder en sus sabias manos, ahora además se permite el lujo de proclamar un período de alarma indefinido. Algo así como lo que hizo César, aunque algo menos escandaloso: todavía no se ha hecho proclamar emperador y dios. Tiempo al tiempo.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en el Kremlin en 2018.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en el Kremlin en 2018. MIKHAIL SVETLOV / EL PAÍS

Tanto el uno como el otro están utilizando a tutiplén la tecnología que permite la geolocalización de los individuos y el seguimiento de sus movimientos mediante un sistema de reconocimiento de rostros. Pero no son los únicos, están en ello también Turquía, Montenegro y Serbia, que se sepa. Otros como Polonia se conforman por ahora con perseguir a los extranjeros.

De China no vamos a hablar, porque ya se sabe que una de las razones para la diseminación de la pandemia fue la estricta censura impuesta entre noviembre y diciembre de 2019. Más interesante es el caso de Corea del Sur, pero allí la cultura política, así como el establecimiento de un sistema político resistente, relativizan la imposición y disminuyen el peligro de que se mantenga en el tiempo.

No quería acabar con la lista de cabrones (aquí no hay cabritos, ya son todos mayores) sin nombrar al rey de Tailandia, un tal Rama X, que ha ido incluso más allá que Aznar, y a su confinamiento en los Alpes alemanes se ha llevado veinte concubinas. No está claro si sus cuatro esposas lo han acompañado, o se conforma con las queridas reales. Esta es la pinta que tiene el macho cabrío adulto al que me refiero:

En los Alpes y con 20 concubinas: así se ha confinado el rey de Tailandia

Bueno, como siempre cierro con un tema musical. En esta ocasión una de mis canciones preferidas de siempre: en el infierno estaré en buena compañía.


Día 15: lunes 30 de marzo.

Ya me he quedado a gusto con Europa en la publicación Y la mierda del norte seguía cayendo sobre el sur… así que voy a centrarme en la cosecha de gilipollas al timón de hoy.

El primero es Alexander Lukashenko, presidente de Bielorusia. Se ha ido a jugar al hockey, y ha soltado toda una serie de gilipolleces del tipo “prefiero morir de pie que vivir de rodillas“. Aquí, el figura:

Este grandísimo – en todos los sentidos – capullo juega en la misma liga que el vicegobernador de Texas, que afirma que está dispuesto a morir (tiene casi 70 años) para no perjudicar la economía estadounidense. En este caso ya no es un capullo, Dan Patrick sin duda alguna ya ha echado tallos.

Claro, que los madrileños eligieron a Díaz Ayuso, porque sospecho que también votan para hacer daño. Y ya que hablamos de la ínclita presidenta de Madrid, sospecho que debe estar tan ocupada buscando quién está detrás de lo del cambio climático, o enterándose de que la contaminación incluso mata madrileños, que todavía no ha descubierto que los aviones transportan cosas cuando se las cargan en origen, y si no, pues no llegan. Y no, lo de decir tres veces “quiero aviones” chocando los talones no suele funcionar. Aquí, una cronología de Doña Flor.

Mientras, Bolsonaro se dedica a llevarle la contra a su propio ministro de Sanidad, y a los gobernadores brasileños que intentan tomar alguna medida contra la pandemia. La cosa ha llegado a tal punto que son las bandas las que tienen que imponer toques de queda en las favelas, porque el gobierno no consigue hacer nada. Al fin y al cabo, allí solo mueren pobres… Aquí, el inefable maestro de capullos.

La parte buena es que escuchas a toda esta gentuza y cuando sale Pedro Sánchez en la tele dan ganas de hacer la ola, y agradecer a los dioses que no sean uno de los anteriores, Pablo Casado o Santiago Abascal (no, en García-Page prefiero no pensar).

Llegados a este punto, permitidme que incluya el vídeo con el himno español con letra. Eso sí, una letra que todos podamos sentir como nuestra.


Día 14: domingo 29 de marzo.

Sigo alucinando con las estadísticas del COVID-19 y Castilla-la Mancha. ¿Cómo una región con un índice de densidad de 25 habitantes por kilómetro cuadrado pueda ser la segunda en el índice de mortalidad? Por comparar, la única Comunidad con mayor tasa de mortalidad es Madrid con 820 h/km. Vale que Cospedal hizo muchos destrozos, pero García-Page lleva ya 5 años en el cargo. ¿Será que somos más flojos?

Iba a poner un chiste diciendo que me había hecho el test del coronavirus y me había salido que no estoy embarazado, pero se me han quitado las ganas con las estadísticas. Luego he leído que una oración masiva en una mezquita ha acabado con 190 infectados, o que en Brasil andan diciendo los líderes religiosos que no hay pandemia, que es todo histeria, y se me ha pasado. Gracias a los dioses por poner las religiones en su sitio, y por no defraudar mi fe en la capacidad humana para superar cualquier hito previo de estupidez.

Leo en El País una cita de la socióloga Dominique Schnapper, mencionada por Marc Bassets:

“En los países democráticos, los Gobiernos son tan débiles que no podían imponer la decisión antes de que esta se impusiese por sí misma. Por eso llegamos tarde. ¿Se imagina lo que habría sucedido si hace veinte días el Gobierno hubiera decretado el confinamiento? No se habría aplicado y habría causado un escándalo. Ahora se le acusa de haberse retrasado”.

Dominique Schnapper. El País.

A ver si se enteran de una vez los cansinos que siguen con el rollo del 8M.

Hoy me apetece cerrar con un himno, de esos que ponen la piel de gallina. Si alguna vez deciden poner un himno de España con letra, espero que sea esta canción del inmortal Labordeta y no la sarta de chorradas de esas que se sacan de la manga las y los cantantes pop:


Día 13: sábado 28 de marzo.

Estoy harto. Hay muchas cosas que ya me cansan, pero la primera que me viene a la mente es el machaque con lo de la manifestación del 8M. Vamos a ver, opinadores, recordad un poco. De entrada, la gestión sanitaria era responsabilidad de las autonomías, y no recuerdo haber escuchado al gobierno regional de Madrid solicitar esa suspensión. En segundo lugar, que en enero no teníamos ni gobierno siquiera. En tercer lugar, que el 2 de marzo aún teníamos 120 casos detectados de contagio y muy poca gente estaba preocupada.

Y así llegamos al miércoles 4 de marzo con 192 contagiados, y dos fallecimientos. Probablemente entonces es cuando el olor a quemado llegó a las narices del gobierno, pero plantear la suspensión de los derechos de manifestación – solicitado por los grupos feministas – y de reunión – VOX, sin ir más lejos – suponía la declaración previa del estado de excepción, que debe ser aprobada por el parlamento, no por el gobierno. Recordad además que la OMS aún no había declarado la pandemia, eso fue el 11 de marzo.

Pues dicho esto, ahora olvidaos de una puñetera vez del 8M, y dejad ya de darle collejas al piloto mientras intenta aterrizar con un avión averiado. Tiempo habrá cuando estemos en tierra. Venga, dejad ya de joder con esa pelota, ¡viruses!

En cambio, la Unión Europea… no, dejadme rectificar, los estados del medio de Europa, me tienen francamente cabreado. Esos estados obsoletos, renqueantes, que apenas si sirven para algo más que coordinar las entidades inferiores de poder, han decidido observar impasibles cómo la vamos diñando los ciudadanos del sur.

Claro, que hay que reconocer que esos hijos de… lo que sea, son coherentes: han estado aplicando la eugenesia a su propia población de mayores y enfermos. Por no hablar de los alemanes, cuyos bancos nos tocó rescatar a los ciudadanos del sur (no, no me he equivocado: Alemania se lucró con los rescates), ahora quieren saber por qué no ahorramos en previsión de una pandemia, y cómo es eso que nuestros gobiernos tienen déficit.

Como muy bien ha dicho el primer ministro de Portugal, Antonio Costa, es repugnante.

Sospecho que a Sánchez y Conti les hubiese gustado ser así de claros. Yo puedo serlo: en cuanto esto pase, me gustaría que los países del sur, en bloque, gritásemos alto y claro “¡A la mierda, europeos del norte!

PQuizás por eso, o porque tengo la mala leche de punta, hoy os pongo algo de Los Ronaldos, dedicado con acritud a Mark Rutte.


Día 12: viernes 27 de marzo.

Está nevando en marzo, pero la chiquillería no podrá salir a jugar fuera. No te lo perdonaré jamás, Pedro Sánchez, ¡jamás!

Una advertencia a los jovenzuelos. Os ruego que dejéis de repetir eso de “saldremos pronto de esta“. A los viejos lo que nos preocupa es salir caminando, aunque sea tarde. Y ya puestos, tampoco digáis eso de “estoy quemado…”, porque yo escucho en mi cabeza “…y tú incinerado“, y como que no me hace ilusión.

Mira que yo he sido europeísta, pero cada vez me inclino más por mandar a la mierda al norte y crear el EuroSur. Estoy con Antonio Costa, son gentes mezquinas.

Por otro lado, me ha dicho Amazon que pronto me entregará los ejemplares de mi primera novela que le pedí. Me da miedo. ¿Y si la leo y no me gusta el final?

Puestos a escuchar Resistiré, ¿podría ser esta otra versión?


Día 11: jueves 26 de marzo.

Me he pasado el día tan ocupado con el COVID-19 de los virus, que no pude actualizar el diario:

  • Participé en un podcast sobre la pandemia, que ya publicaré cuando esté disponible en ivoox. Mi conclusión: que apuesto a que dentro de un año habremos vuelto a las andadas.
  • Estuve charlando con un joven viejo amigo sobre el mismo tema, pero ahora centrados en CLM. Mi conclusión, que debe ser cierta la frase aquella de “si hay un idiota en el poder, es porque quienes lo eligieron están bien representados“, por vergonzante que resulte para nosotros.
  • Estoy llevando una estadística de cómo anda la cosa por Comunidades, en función de lo que invierten en Sanidad. El Señor nos pille confesados.

Hoy lo que me apetece cantar es Bella Ciao, pero no porque me sienta con ganas de echarme al monte, que suelen estar cuesta arriba y eso es muy cansado. Es simplemente porque estoy hasta los tímpanos de escuchar la puñetera Resistiré.

Aquí la versión de Manu Chao:


Día 10: miércoles 25 de marzo.

¡Qué importantes son las culturas en tiempo de crisis! Cuando miramos a otros países solemos pensar en soluciones técnicas, riqueza o medios, pero de nada sirven estos si la cultura no lo apoya. Ya en febrero, los alcaldes surcoreanos se pusieron manos a la obra desinfectando, cerrando centros públicos, o simplemente recomendando no salir de casa. Y sus ciudadanos los escucharon y tomaron en serio. Quizás sea porque no hubo campañas previas de “todos los políticos son iguales“.

En Italia, otros alcaldes directamente abroncan de viva voz a sus conciudadanos porque la cultura latina, en cambio, impulsa a la gente a burlar las normas, aunque les vaya la vida en ello. Me encantaría ver al alcalde de mi pueblo haciendo lo mismo, pero me cuesta imaginarlo.

En España, los alcaldes han tenido que tirar de ordenanzas municipales. En Benaoján (Málaga) han tenido que limitar los horarios comerciales para intentar evitar que la gente saliese a comprar durante todo el día, producto a producto. En Herrera del Duque (Badajoz) han puesto importe mínimo de compra, por la misma razón. En Aljarafe (Sevilla) los paseos de animales ahora tienen horarios estrictos, supongo que porque los pobres animales ya estaban exhaustos.

Mientras, otros consideran que es un buen momento para sacarles los cuartos a los viejos con fraudes, o para detener la sanidad española con ciberataques. Ya lo dice el maestro: ¡miserables!

Sería divertido si no hubiese vidas en juego. Incluso hay ancianos que tienen que huir de las residencias para salvarse de sus cuidadores. Alguien dirá que eso también es insolidario, pues depende: yo considero que huir de la estupidez para salvar la vida es defensa propia. Que los demás opinen lo que gusten.

Toda esta diversión pícara me produce ataques de cinismo. Quizás por eso hoy no toca rock, sino clásica.


Día 9: martes 24 de marzo.

Hoy me encuentro con un titular:

Huida de las monjas de una residencia en la que murieron 12 ancianos. El capellán dice que las religiosas, dependientes del Arzobispado de Madrid, “se han marchado todas sin avisar”

ElPlural.com

Aquí me he perdido. Vamos a ver: según su tradición, ¿las monjas no se casan con Jesús? Y son creyentes, ¿no? O sea que si la diñan, lo que hacen es irse con el marido que han elegido. No me queda claro si hay luna de miel, noche de bodas, y todas esas historias de sexo bienpensante, pero así, en principio, suena guay morirse. Vamos, que a bote pronto, lo de huir del martirio equivale a un divorcio en plan “voy a comprar tabaco“, ¿no? Ahora, que quede claro, si yo fuera uno de los ancianos muertos, las iba a esperar a todas a la entrada del infierno.

Ayuso reta al futuro

Claro que si sigo leyendo titulares, resulta que la presidenta de la Comunidad de Madrid, cuya mirada me recuerda cada vez más la de una asesina de serie B, no tiene ni idea de lo que pasa en sus hospitales porque se pasa mañana y tarde en la tele (no viendo la tele, sino en la tele, que es más de narcisistas)

Y sigue así la cosa. Un empresario de Ponferrada resulta que almacenaba 300.000 mascarillas. Lo primero que se me ocurre es “vaya caretos” así, en plural, 300.000 caretos. Menudo cabrón.

Victoria Federica

Por otro lado, la hija de la infanta mayor, y para más INRI hermana de Froilán, ha sido pillada de fiesta en Jaén durante el confinamiento. No dice si pasó antes o después por casa de los Aznar. Pongo su foto, es talmente la belleza de su madre, y la inteligencia de su padre. O viceversa. Vamos bien con la Monarquía, entre la hija lista que salió un poco amoral, la hija menos lista, … Bueno, mejor dejémoslo estar. Eso sí, mientras Josemari Aznar y Felipe González vivan, yo no seré republicano.

Y aquí lo dejo que ya me he enrollado demasiado. Abandono la idea de ser chico del coro, y me voy a pasar al baile. Yo creo que con un poco de esfuerzo, esto lo puedo hacer. Vamos, digo yo. O igual no, pero será por la artrosis.


Día 8: lunes 23 de marzo.

¡Virus! Me estoy quedando sin tabaco. Vale, lo sé, no debería fumar, pero tampoco era para ponerse así y enviar una pandemia para que dejemos el tabaco por las bravas. Mi agradecimiento al gobierno de la nación por entender que los estancos son establecimientos de primera necesidad.

Y ya que hablamos, me entra una duda. Yo he fumado unos cincuenta años, así pizca más o menos. Supongamos que pillo el putovirusdeloscojones y la diño. ¿Qué pondrán en el certificado de defunción? ¿Fumador atropellado por virus? ¿Infectado que fumaba? ¿La diñó por adicto, que se joda?

Hablando más en serio, me han pasado un artículo que explica con bastante claridad por qué el putovirusdeloscojones no es la gripe. Muy recomendable.

Y hablando del diablo (que no hablaba, pero es igual porque me apetecía decirlo), esta es la canción que me mola hoy. ¿Soy malo? ¡Sí,lo soy!


Día 7: domingo 22 de marzo.

Mal empieza el día. Hoy es domingo, pero da igual porque estoy jubilado, así que ¿por qué gónadas (léase cojones, u ovarios según la preferencia del lector) me he despertado antes de las 7 de la mañana? ¿Qué clase de maldición es esa? ¡Porco governo!

Leído por ahí que la gente está deseando que llegue el día 30 para hacer vida normal. ¡Animalicos! La palabra cuarentena, que comparte raíz con cuarenta, ¿no les hizo sospechar nada?

Me llegan noticias de hospitales en los que, además de la enorme afluencia de pacientes y escasez de materiales y personal, se suma la falta de dirección. Se están sumiendo en el caos previo al colapso. Más vale que en la Mancha a alguien se le ocurra empezar a desviar pacientes a hoteles y similares cuanto antes.

Y ya que estamos, por pedir que no quede: yo, si enfermo, me pido el Parador de Albacete, que hacen unas migas cojonudas. Si me tengo que ir al otro barrio, que sea bien comido y bebido, que como dijo el poeta:

Varios tragos es la vida,

y un solo trago la muerte.

Miguel Hernández, Sentado sobre los muertos

Hablando de Albacete, no recuerdo si he leído en el telediario, o escuchado en la prensa, que estamos en primavera. ¡Qué cachondos! ¡Primavera en Albacete!

Hoy no pienso hacerle los coros a nadie sospechoso de estar vivo todavía. Toca tararear, que parece más a la altura de mis capacidades.


Día 6: sábado 21 de marzo.

Ayer llamaron a mi esposa para que cubriese una baja en el hospital de Alcázar de San Juan, dónde están desesperados con el coronavirus de las gónadas. En su afán por colaborar, aceptó. Tuvimos que insistir para que renunciase, porque ella misma pertenece a un par de grupos de riesgo y el contagio está prácticamente asegurado por las condiciones de trabajo. Se ha quedado hecha polvo por no poder ayudar. Tiene un número muy bajo en la bolsa, así que para llamarla a ella mucha gente ha tenido que rechazar la oferta. Y yo me pregunto: ¿tan mal están las cosas que son los propios grupos de riesgo quienes tienen que cuidar de sí mismos?

Por otro lado, el ocio me ha decidido a publicar una novela en Amazon: Los viajes de Ifigenia. Me siento raro trabajando con este modelo de producción que encuentro moralmente deleznable, pero parece ser la única forma de publicar sin tener que pagártelo tú mismo. Veremos cómo va.

En la vertiente lúdica, he encontrado una canción a la que puedo hacerle los coros tranquilamente. Tiene el mismo tono de voz que yo (pero sin toser, igual es que el cantante no fuma):

Día 5: viernes 20 de marzo.

A través de una newsletter de eldiario.es sobre el coronavirus me ha llegado una página web de CIVIO explicando los detalles de lo que se puede o no hacer en España. Eso me ha recordado la admiración que siempre he tenido por la labor de gentes como la de CIVIO, así que me he asociado. Para cuando vuelvan a gobernar los retrasados (porque siempre miran al pasado) del PP con los prehomínidos (porque siempre miran al pasado muy, muy lejano) de VOX, que nos pillen preparados.

Alona, una compañera bloguera que reside en Perú, cuenta que tras el asalto a las tiendas de la semana pasada los precios han subido rápidamente en su país. Son, evidentemente, cosas de una economía mucho más liberalizada que la española. Aquí he leído en cambio un mensaje que me hace pensar que las cadenas de distribución son algo más sensatas y están respondiendo de forma más social (aunque sin pasarse, que no dejan de ser empresas con grandes beneficios), especialmente Mercadona. Es el legado de la Unión Europea y sus controles, o quizás la suerte de no haber sufrido a EEUU sobre nuestras cabezas a lo largo del siglo pasado. Sea lo que sea, moraleja: el liberalismo a ultranza jode mucho más que la socialdemocracia. No digo que esta sea buena, solo que es mucho mejor.

Día 4: jueves 19 de marzo.

De momento empezamos mal: el cachondo de WordPress se había cargado esta entrada. La he tenido que reconstruir. Veremos como sigue la cosa, pero como me vaya tocando las gónadas abro otro blog. O dos. WordPress, ¡quedas avisado!

Anoche se me ocurrió una idea: ¿y si estos viruses nos lo mandaran extraterrestres que quieren hacerse con el control del planeta, pero libre de humanos? Y yendo un paso más allá, ¿y si ya hubiesen tomado el control de la mayoría de dirigentes mundiales para crear un caos climático que nos extinga si todo lo demás falla? Eso explicaría lo del primo de Rajoy, Trump, Bolsonaro, … Odo, que con esto hago una novela.

Hoy he cantado con Crredence Clearwater Festival. Mucho mejor, pero tendré que seguir buscando algo que le vaya mejor a mi carraspera.


Día 3: miércoles 18 de marzo.

Ayer me acosté con una idea recurrente, de esas que dan vueltas: ¿para qué sirve un virus?

No me refiero desde el punto de vista de la sociedad humana, que eso ya lo sé: para que unos pocos saquen tajada a costa del mal de muchos.

Pero desde la perspectiva de la naturaleza, ¿para qué sirven? Pues está deprimentemente claro: es lo que el bueno de Schumpeter llamaba la destrucción creativa, cachondo que era el tío. O sea, para hacer limpieza. Y este zafarrancho quita de en medio elementos de escaso valor evolutivo. O sea, que el virus sirve para eliminar a tipos como yo.

¡Pues que se joda! ¡Que para destructiva y chula, mi especie!

¡¡Uf, ya me siento mejor!!

(NB: tampoco me salen los coros con estos piraos. Habrá que seguir probando, que ducharse en silencio es aburrido)


Día 2: martes 17 de marzo.

Patético intento de hacerle los coros a Dolly Parton en la ducha. Un fracaso, se mire como se mire. Debería haber mirado la letra antes de quitarme las gafas.

Una pregunta cruza mi mente: ¿y si yo fuera el eslabón perdido de una futura nueva humanidad? ¿No sería una putada para los paleoantropólogos del futuro que me incineraran? Nota mental: averiguar cuánto cuesta la momificación.

Le hablo a mi gata. Mi gata me responde. Es raro. Entiendo lo que me ha respondido la gata. ¡Es muy raro!

Le hablo a mi perro. Mueve el rabo. Normal. Me lame la mano. Normal. ¡Uf!


Día 1: lunes 16 de marzo.

Empiezo a escribir las conclusiones de la serie sobre el colapso de sociedades. Deprimente.

Eso me lleva a releer viejos escritos sobre viejos. Tengo tan mala memoria que me río de mis propios chistes del año pasado. Eso también es preocupante.


Día 0: domingo 15 de marzo.

Escribo una diatriba contra la gente insolidaria y estúpida. Hago que la firme un extraterrestre imaginario, y me parece de lo más cuerdo y sensato.


No es que a mí me preocupe demasiado la reclusión, sería como si a una trucha le prohíbes salir del agua, pero hasta ahora siempre había pisado la calle una o dos veces a la semana, aunque solo fuera para comprar tabaco.

De modo que igual sí merece la pena llevar un diario. Nada demasiado largo, solo aquella idea más estrafalaria o reticente a desaparecer que cruce por mi voluble mente. Igual a alguien – además de a mí – le divierte.

7 comentarios sobre “Diario de un sexagenario

  1. bueno, ya somos dos que disfrutan estar en casa. la diferencia, que para mi es un lujo 🙂 quien está estresada es mi gata — no entiende qué diablos estoy haciendo en casa todo el día. quiere su espacio 🙂 creo que hoy saldré a explorar qué tan vacias y silenciosas son las calles – para las policias que me van a detener, estaré yendo al supermarket(sí, iré hasta la tienda más cara, ojalá allá no hay colas) confieso que he decidido que todo esto es un quest 🙂 y ya pasé el primer nivel(con un puntaje muuuy bajo) — conseguir la comida para dos semanas. pero tengo un litro de alcohol de 96º 🙂 🙂

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    1. Tu gata cree que es una diosa para ti, ergo trátala como a tal y verás cómo te acepta. ¿Has probado a hacerle ofrendas de salmón?
      Y si no acepta, aquí una sugerencia: en España está permitido sacar a pasear a las mascotas. Ponle una correa a la gata y date una vuelta. Igual cuela.
      Aquí hay quien ha salido a pasear un perro de peluche, o disfrazado de dinosaurio.
      Y si te van a detener, que sea el policía bailarín. Al menos te diviertes un rato.
      ¡Fuerza!

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      1. mi gata no pasea, es la gata más jodida del mundo, y a la vez todo una lady 🙂 felizmente, el super donde quiero ir hoy o mañana,e sta como a tres kilometros de mi casa, así que escusa para salir tengo 🙂 para qué dijiste salmon??? ahora quiero salmon 😦 😦

        Le gusta a 1 persona

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