El caso de estudio: 7. Las sombras.

Seguimos con la historia de Víctor-Venancio, que inicié a finales de enero. En el capítulo de hoy sabrá qué es es eso que hasta ahora solo ha conseguido entrever por el rabillo del ojo.


— Que hay de todo en el mundo – reflexiona Bárbara – pero mucho más malo que bueno. De hecho, yo diría que debemos esperar la maldad por defecto, y si te llega algo bueno, pues disfrútalo, que eso que te llevas.

W lo piensa durante unos instantes. Con su escasa memoria no se atreve a juzgar, hasta que recuerda la escena de las chicas, la pareja de Pomos y la vieja denunciando a la que escapó.

— Pues no te digo yo que no.

Así, charlando, dejan pasar la tarde. Llegan a alcanzar un alto grado de entendimiento y compañerismo. Por ejemplo, ella le guarda el sitio cuando él tiene que ir a mear, y viceversa. Aunque un par de veces de ella por cada vez de él, y no es que fuera poco.

En otra ocasión es Bárbara la que descubre a un grupito de escolares que han dejado abandonadas las mochilas para ir a jugar, y se las señala. No resulta difícil robar las meriendas, que proporcionan dos bocadillos para W, y un sándwich para ella. El viejo del andador los mirará con ojos de hambriento, pero no le dan nada porque él, seguramente apañado con unos pañales, no consideró necesario ayudarles a guardar el sitio durante las micciones. Su insolidaridad ha estado a punto de desencadenar alguna trifulca cuando se ausentó Bárbara. Y es que W no tiene ni media bofetá, como muy bien diagnosticó María, la madre okupa, e impresiona poco.

Hacia las seis se despiden el viejo del andador y el tipo sentado en el extremo del banco. Digo que se despiden, pero en realidad se marchan sin despedirse. Bárbara y W, sumidos en una agradable conversación, ni se dan cuenta.

Hacia las seis y media es Bárbara la que se levanta, porque, según dice, tiene que acompañar a un cliente que quiere deshacerse de una novia con la excusa de que ha preñado a otra. Nada personal.

Antes de irse, le da un beso cariñoso a W y se marcha dejando en el aire un “hasta mañana”. Una actitud que nuestro protagonista interpreta como una promesa, aunque ni idea de qué exactamente.

Finalmente, cuando ya el sol ha desaparecido, se queda solo. Entorna los ojos y se relaja. De nuevo le parece notar como una sombra en movimiento a su lado. En esta ocasión no se altera, ni mueve la cabeza, solo alarga la mano con rapidez. Engancha algo, y manteniéndolo sujeto enfoca la mirada.

Es un extraño ser, como de algo más de medio metro de estatura, aspecto humanoide, con lo que parece un pellejo escamoso y plumas coloridas en la cabeza. Viste ropas multicolores, cruzadas por rayas negras y grises.

No tiene boca, sino un pico parecido al de un loro con el que le está picando desesperadamente los dedos para que lo suelte, pero W aguanta.

— Y tú, ¿qué coño eres? Y para ya de picarme, ¡hostia!

— Un estudiante del Reino de las Sombras, humano. ¿Puedes soltarlo, por favor?

El que ha respondido es otro ser similar al primero, aunque mucho más ancho, algo más alto, con plumas negras en la cabeza y en torno al pico. Su vestimenta luce, sin lucirlo, un estricto color oscuro que se confunde en la oscuridad. La voz podría describirse como un graznido articulado.

W comprende que lo está viendo porque el ser lo permite. Está seguro de que podría camuflarse en la oscuridad en cuanto lo desee.

— Ni hablar, que desaparecéis. No pienso soltarlo, y si me sigue picoteando los dedos le retuerzo el pescuezo.

El ser se gira hacia el prisionero de W y le grazna unas pocas órdenes con voz autoritaria. El otro deja de picotear a W, que relaja la sujeción.

— Humano, permite que me presente: soy M.Ptaguj, profesor de Humanidades en la Facultad de Historia del Reino de las Sombras.

— ¿M.Ptaguj? ¿Como M.Rajoy?

— No, humano. Te aseguro que nada hemos de ver con el tal M.Rajoy, que con toda seguridad es plenamente humano.

— ¿Y qué sois, M?

— Sombrianos, descendientes de los que llamáis dinosaurios que sobrevivieron a la extinción.

— ¡No jodas!

— No, somos ovíparos, si te refieres a eso.

— No importa, no importa… Pero ¿cómo es que nunca os habíamos descubierto?

— Porque vuestro ritmo cardíaco establece ondas de capacidad óptica, de las que no sois conscientes. Cuando estamos entre vosotros nuestros cuerpos vibran con ondas complementarias que anulan vuestra visión.

— O sea, que sois invisibles.

— Pero solo para vosotros. Lo que no entiendo es cómo tú nos has visto.

— Seguramente porque mi ritmo cardíaco va a su bola desde que me operaron a corazón quitado, de modo que no vibro en vuestra frecuencia complementaria.

— Entonces, ¿solo tú nos puedes ver?

— Y cualquiera que sea como yo.

— De momento, no sabemos de nadie más, humano.

— Puedes llamarme W, M.

— Sabemos quién eres, humano. Y ahora, ¿tendrás la bondad de soltar a mi alumno?

— Con una condición, que mañana nos veamos aquí a esta hora y me cuentes cosas de vuestro mundo.

— Como tú digas, humano. Te saludo.

— Hasta mañana, M.

Inmediatamente alumno y profesor se ponen a vibrar en la frecuencia de invisibilidad. Al poco se les reúnen los demás alumnos. M. Ptaguj lanza unos cuantos graznidos, y se internan todos en la arboleda. Al poco vuelve a aparecer para internarse en la ciudad por la puerta que da a la calle Teodoro Camino. Tiene prisa, debe cumplir una misión urgente.


Como siempre en este blog, ya sabéis que serán bien recibidas vuestras sugerencias sobre la dirección que pueda tomar la trama en futuros capítulos, aunque no garantizo que sean tenidas en cuenta. Sobre todo, teniendo en cuenta que este cuento finalizará pronto.

Los comentarios están cerrados.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Blog del Gran Baladre

Bacineamos de to lo que se menea

Florent Marcellesi

Blog del eurodiputado de EQUO

BlogSOStenible: Noticias medioambientales y datos... aportando soluciones

Ecología, Economía, y Sostenibilidad, desde los países ricos: Aprender, Ayudar y Disfrutar... desde Málaga (España).

Autonomía y Bienvivir

Bacineamos de to lo que se menea

La proa del Argo

Bacineamos de to lo que se menea

Salva Solano Salmerón

Bacineamos de to lo que se menea

Joven Furioso

Escritos, divagaciones y un chancletazo al libre albedrío.

Vota y Calla

No te metas en lo que SÍ te importa

Blog de Gregorio López Sanz

Bacineamos de to lo que se menea

Colectivo Novecento

Blog de economía crítica y pensamiento político

REMEMORACIÓN

Memoria de las víctimas, Historia y Política

Economistas Frente a la Crisis

El pensamiento económico al servicio de los ciudadanos

A %d blogueros les gusta esto: